Quarta-feira, Setembro 20, 2006

El total es lo que importa

Minha mãe e eu, por circunstâncias da vida, temos de viver numa espécie de cidade-dormitório. Portanto, quando queremos ir à metrópole em questão (neste caso a Crunha) temos de utilizar o carro ou o autocarro. Cousas da vida.

E foi que o outro dia, voltândomos à casa desde a Crunha, olhámos um desses cartazes luminosos que põe a DGT: EL CAMBIO CLIMÁTICO ESTÁ EN TUS MANOS. COMPARTE COCHE.
-Que cara têm estes -dixo minha mãe.
-Pois têm razão -dixem eu.
-Que cona vão ter razão! Vou eu ir de parva a partilhar o meu carro?! Que prediquem com o exemplo e depois falamos.
-Também é certo -e rim.
-É que nos tratam como se fôssemos paletos.
-E seremos, já que os mantemos no poder.

Costumo pensar em voz alta com minha mãe, e chegamos a conclusões curiosas. Uma delas é que, enquanto os ricos e poderosos de sempre utilizam o carro quando querem, dizem-nos que os partilhemos, para aforrarmos combustível. E depois temos campeonatos de carros e motocicletas a gastá-lo para nada. E também está a mensagem esta de EL TOTAL ES LO QUE IMPORTA. Essa ainda tem graça. Aforremos auga, que para deitá-la bem estão os dos campos de golfe do Levante espanhol. E, naturalmente, os ricos de turno nas suas piscinas privadas. Que restrinjam primeiro o uso de auga com esses fins. Já veremos quão rápido começam a enchir-se as presas.

O primeiro que se deveria fazer é atacar directamente toda indústria que emita um nível excessivo de gases contaminantes. Nom sei o que pensarám os expertos disto, mas a minha intuiçom diz-me que é bem complexo que uns quantos carros emitam mais gases contaminantes que um feixe de fábricas a emitir sem cessar durante horas e horas.

Também existe a possibilidade de os governos se decidirem por exigir duma vez a implantação de sistemas de energia renovável, como os carros de hidrogénio. Certo que com estes sistemas ainda não se podem percorrer distâncias excessivas, mas se os Domingos o listo de turno não pode colher o carro e ir de monte, pois que se foda. Está em jogo um planeta inteiro, nom apenas se podemos passar um bom fim-de-semana ou não.

Certo é que semelham medidas muito agressivas mas, antes de nos tomar por parvos e apelar ao sentido solidário dos pobres, que apelem ao dos ricos e se deixem de verborreia demagógica. É muito fácil mandar mensagens de “para molares, sé solidário e aforra disto e daquilo”. O complicado é fazer fronte aos que têm muito dinheiro e pensam que com isso podem comprar o mundo para eles sós. Que o fagam.

Por isso opino que para ser ecologista não se precisa de assumir carências que antes não tínhamos e não temos por quê agora, mas fazer um uso responsável das cousas que temos. Por exemplo: fechar a bilha se não a utilizamos num momento concreto, não utilizar muita auga para lavar a louça, não utilizar o carro para passeios que se podem fazer a pé, e cousas assim. Não é um esforço muito grande para praticamente todos. O problema é os ricos fazerem. Isso não vai ser tão simples de alcançar.

3 comentário(s):

Coco disse...

Estimado Além,

Es alentador encontrar personas concienciadas en el mundo, pero no olvides que la concienciación a ciertos niveles requiere de responsabilidades, me refiero que no se puede acusar ni atacar a organismos ni empresas ni otros ejemplos de no estar concienciados con el medio ambiente ni de cumplir las normas sin documentarte. Es muy importante estar documentado, averiguar las verdades, averiguar las ventajas, averiguar y estudiar los verdaderos efectos y causas.
En lo referente a los campos de golf, te tengo que informar, por si no lo sabes, y espero lo puedas comprobar en cualquier documento, boletín del estado, etc., que los campos de golf de todo el país están muy, muy regulados en cuanto al riego.
La práctica del golf requiere una superficie de suelo considerable y un recurso escaso como es el agua. Las actividades agrarias se basan también exclusivamente sobre el mismo soporte territorial, y precisan del mismo recurso y tratamientos fitosanitarios para su desarrollo. La utilización de aguas recicladas, la implantación de sistemas de riego que permiten un gran ahorro, así como la instalación en el campo de golf de una estación meteorológica para controlar las necesidades de riego, son tres hechos que hay que tener en cuenta a la hora de valorar el uso que del agua hacen los campos de golf.
Desde finales de los años 80 varias Comunidades Autónomas españolas, ante la importancia económica que este tipo de actividad genera como turismo de nivel medio-alto y sin estacionalidad, han ido regulando la incidencia que la construcción de un campo de golf puede tener sobre el ámbito territorial sonde se implanta.
Yo puedo entender que personas como tú puedan pensar de ese modo, es casi un hábito que inevitablemente conduce al tópico reducir el impacto ambiental del golf a sus efectos aparentemente negativos como el elevado consumo de agua. Esta selección parcial de los efectos derivados de la puesta en marcha de un campo de golf suele ocultar muchos efectos favorables: mejora del paisaje, recuperación de áridos, incremento y diversificación de la fauna, utilización de aguas residuales.
Con frecuencia se ha presentado el campo de golf como una instalación que consume una gran cantidad de recursos, sobre todo los hídricos. Este concepto no exactamente cierto, sino que se ha de plantear de manera diferente. No sólo se han de considerar los usos de los recursos por parte del campo, sino también las posibilidades que genera el entorno. En este sentido, al comprometerse teóricamente unos recursos de agua y suelo, se ha de proceder a evaluaciones dentro de un concepto global, que también implica unas consideraciones socioeconómicas que, con el campo, pueden mejorar la calidad de vida de los habitantes.
Te documento aún más si lo deseas, Priestley y Sabí en 1993 investigaron los problemas y perspectivas del impacto ambiental del golf en Catalunya, y distinguen 4 facetas en dicho impacto en ese ámbito territorial:
- El cambio cualitativo del paisaje. El golf representa un tipo de paisaje perte-
neciente u originario de otros lugares, donde las condiciones ambientales son distintas. La implantación de este deporte, por tanto, comporta una adaptación o una transformación radical del paisaje. Desde un punto de vista visual representa una cierta estética subjetivamente bella, pero extraña a las áreas mediterráneas. Dado el carácter subjetivo de toda valoración de los paisajes, no se puede afirmar categóricamente su perniciosidad. Dentro del análisis paisajístico cabe señalar la diversidad de los campos de golf respecto al diseño y a la concepción, si bien hay que tener en cuenta que la instalación en los mismos de lagos artificiales constituyeun factor que agrava la pérdida de agua por evaporación.
- Problemática ecológica. La extensión de un campo de golf a pesar de ser importante, no lo es como para representar cambios ecológicos importantes. Depende, en gran medida, del área a transformar, esto es de la ubicación de cada campo, y por tanto es muy variable en función del mismo. En la mayoría de los casos, no ha sido el campo de golf en sí mismo, como el impacto generado alrededor suyo, incitado tanto directa como indirectamente. Es el caso de las urbanizaciones. A este respecto cabe insistir en que un campo de golf va frecuentemente rodeado de una urbanización, y de hecho el golf puede servir de cobertura a un negocio inmobiliario
- El efecto de los modelos de construcción de los campos de golf. Este factor enlaza con los problemas ecológicos y del paisaje. La construcción de nuevos campos de golf y la expansión de los antiguos se ha realizado a veces a base de fuertes remodelaciones del paisaje y con técnicas constructivas «duras» en relación con el medio natural. Un análisis pormenorizado de su construcción muestra que la necesidad de regadío, de drenaje, de remodelación de pendientes y de diseño, obliga a levantar suelos autóctonos y a la utilización de maquinaria pesada que transforma el sustrato, al instalar toda una serie de conducciones que permiten el uso de riego por aspersión soterrado. Luego se rellena con gravas, arenas, mantillo vegetal y finalmente se planta el césped. Con esta operación se podría decir que se ha maquillado y transformado el potencial ecológico del sector
- El suministro de agua. Los campos de golf basan su existencia en la presencia de césped y éste necesita abundantes cantidades de agua para su mantenimiento. Además del agua de riego, se añade la construcción de lagos, bien por razones de diseño o como sistemas de almacenamiento de agua. Estos lagos, la mayor parte de los cuales son poco profundos, inciden en la pérdida de agua por evaporación, hecho que incide en el consumo de agua.

El césped además de la destacada función antierosiva, debido a que provoca la disminución de la escorrentía, también contribuye a la recarga de los acuíferos. También es reseñable su papel como freno para la contaminación atmosférica. Un km³ de césped absorbe unos 120 Kg. de dióxido de azufre cada día. Una hectárea de césped puede liberar más de 5.000 m³ de oxígeno en un año. El césped suele conformar un gran porcentaje de materia orgánica y de microorganismos, mejorando significativamente el suelo allá donde está establecido.
La construcción de un campo de golf puede (y debe) mejorar el valor medioambiental de los terrenos ocupados, que pierden o modifican su función anterior y se convierten en nuevos microsistemas que deben conservar sus bondades previas y añadir algunas más, como la preservación del suelo o de la vegetación autóctona. El balance de impactos debe ser positivo, para lo que es preciso que la concepción, construcción y mantenimiento de un campo de golf se ajuste a premisas y prácticas que deben estar claramente reflejadas en un riguroso estudio de impacto ambiental, se adopten las medidas correctoras oportunas y, sobre todo, se instale un sistema de gestión ambiental coherente y transparente.

Se considera que para que la industria del golf sea sostenible tiene que ser simultáneamente:
— Competitiva, por su capacidad de mantenerse en el mercado, generando beneficios a medio u largo plazo, ofreciendo servicios y productos de elevada calidad.
— Ambientalmente responsable, ya que es consumidora de recursos naturales, fundamentalmente suelo y agua, además de servicios intangibles como paisaje, biodiversidad o clima. Una protección de estos recursos es vital para que el golf presente ventajas competitivas insustituibles.
— Generadora de impactos sociales y económicos positivos, debido a que el desarrollo equilibrado del golf junto con los sectores turísticos y de la construcción puede contribuir a generar impactos significativos a la economía.
— Integrada en el desarrollo regional, el golf es una actividad consumidora extensiva de suelo, por consiguiente la localización de los campos de golf condiciona y está condicionada por la ordenación del territorio, por sus usos y aptitudes.

En resumidas cuentas:
El agua de riego procederá de la depuración de aguas residuales o de otros medios expresamente admitidos por la normativa específica de los campos de golf y contará con sistemas automatizados de optimización del consumo de agua mediante una estación meteorológica propia. Las zonas de embalse de agua tendrán anillos de vegetación terrestre que actúen como filtros naturales. Las canalizaciones que drenen el agua de la masa embalsada dispondrán de arquetas de recogida de residuos finos

CONCLUSIONES
Un campo de golf debe estar completamente integrado en el ciclo del agua ya que es este elemento el que determina su existencia y actividad. Su diseño debe hacerse bajo una perspectiva racionalmente ecológica donde el marco hidrogeológico esté perfectamente definido. Un recinto de estas características, así como su actividad, debe adaptarse a las características del entorno y de la dinámica hidrogeológica. De esa forma, es posible evitar la aparición de nuevos problemas ligados a actuaciones correctivas puntuales. Si estos aparecen, probablemente estarán enmarcados en un equilibrio natural donde el riesgo, de explotación o contaminación será mínimo y su resolución será de fácil ejecución.
La gestión del agua en un campo de golf pasa por un conocimiento amplio se de su comportamiento y del entorno. Disponer de información climática, hidrogeológica, edafológica y biológica es esencial para la gestión de un campo de golf. Además ésta ha de ser integral y específica en cada caso, ya que las diferencias climáticas e hidrogeológicas, regionales y locales, son determinantes. Los campos de golf representan un aspecto más del complejo mosaico de usos del agua a escala nacional. No debemos olvidar que otros tipos de recintos que desempeñan actividades ocio-deportivas consumen también importantes volúmenes de agua. Además la productividad económica para las regiones donde se ubican los campos de golf es muy significativa, lo cual es un aspecto a tener en cuenta, y debe ser analizado comparativamente con otras actividades (Duran et al, 2001).
Priestley y Sabí (1993) en su investigación El medio ambiente y el golf en Cataluña: problemas y perspectivas, plantean las siguientes recomendaciones:
— Dado el alto consumo de agua para el mantenimiento de un campo de golf es necesario potenciar el uso de aguas residuales. Se podría contemplar incluso una contribución de los clubes de golf a la financiación de las plantas de depuración, dado que, en términos sociales, es un uso en cierto modo suntuario.
— Sería conveniente la ubicación de los futuros campos de golf en sectores de suelos pobres, eriales, pedregales, etc.,y planificar un stock de suelo agrario, especialmente de suelos potentes y en sectores sedimentarios.
— Se debe procurar sustituir en lo posible el «modelo americano», de diseño basado en las grandes superficies de agua (lagos artificiales), tanto para obstáculos como para almacenamiento, ya que inducen a una fuerte pérdida por evaporación, por un «modelo mediterráneo», con personalidad propia y con un césped menos exigente en agua. Este modelo debería prestar más atención a las características del paisaje mediterráneo y preservar en todo momento las especies arbóreas típicas mediterráneas según cada área —olivos, algarrobos, encinas, pinos, etc— y no introducir especies exóticas, muchas veces de difícil aclimatación. Los campos de golf deberían potenciar y no destruir las características medioambientales y paisajísticas de las áreas donde se instalan.

Além,
Parte de todo esto está recogido en boletines oficiales, si tienes alguna duda no dejes de comentármela y espero valores la información que te doy.

Além disse...

Caro coco,

Agradeço sinceramente uma colaboraçom como a que fazes num blogue humilde, novo e pequeno como o meu, embora nom esteja de acordo com diversas questões, que comento a seguir:

-Uma cousa é o que diz a lei. Outra cousa é a aplicaçom da mesma. Certo é que nom é um argumento, mas permite-me desconfiar, no caso do Levante espanhol, de que a aplicaçom da lei se esteja a fazer com rigor. Repito: nom é um argumento, mas uma falácia. Porém, o que diz a lei nom é necessariamente um facto.

-Independentemente do impacto real que poda ter um campo de golfe, nom deixa de ser uma exploraçom de grandes quantidades de terreno, água e outros para o desfrute duns poucos. Nom sei o que pensarás disto mas, no meu caso, opino que nom é sério enviar mensagens de austeridade à populaçom desde os governos, enquanto os governantes e os ricos fazem um exercício contínuo de ostentaçom. É uma total hipocrisia.

Penso que com isto já nom me resta mais que dizer. O resto que pões, deduzo, é legislaçom vigente. Nom tenho nada a comentar quanto o que diz a lei. Isso é um facto nom subjectivo. O problema, reitero, é a aplicaçom da mesma. E, naturalmente, a hipocrisia.

Cho disse...

Vaia, polo que leo, o mellor que podiamos facer é encher a Natureza de campos de golf, son marabillosos. E a xente vai e predica caralladas coma o desenvolvemento sostible, desde logo...